BALANCE GENERAL DEL MOVIMIENTO DE HOMBRES POR LA IGUALDAD. INCIDENCIA, ALIANZAS.

DOSSIER: TOMANDO EL PULSO AL MOVIMIENTO DE HOMBRES POR LA IGUALDAD, Parte 5

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5.- ¿Cuál es, pues, tu balance del movimiento? ¿Qué incidencia tiene?¿Qué alianzas ha sido capaz de crear con otros movimientos y redes? ¿Qué penetración en las instituciones?

Compilador: Juanjo Compairé.

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Imagen de la gran manifestación del 21 de octubre en Sevilla contra las violencias machistas.

Nuestro movimiento algunos de nosotros lo vemos como estancado, atomizado y con una sensación de desencanto (Alejo, Manuel). Nos falta “sororidad” (Celso). Gabo insiste en los efectos que la precarización del trabajo y de la vida tienen sobre el mismo.

Sin embargo, otras opiniones lo ven de manera algo diferente. Erick afirma vernos como en avance, pero con retroceso. Tenemos, pues, necesidad de reagruparnos (Paco), porque las resistencias masculinas son muy fuertes. Quizá, como dice Hermógenes, estemos andando hacia un “reconocimiento aceptable”. Franches afirma con cierto optimismo que “empezamos a ser escuchados”. Somos “minoritarios, pero no anecdóticos” (José Ángel, Juanjo, Julián, Paco). Hilario lo define así: “Nos falta masa crítica””.

Hilario va más allá: hemos creado un referente de hombres por la igualdad reconocido ya por los feminismos y con cierta proyección social. Hemos hecho ya un esbozo, dice Hilario, de discurso igualitario con perspectiva de género sobre algunos temas de nuestra agenda: violencias machistas, paternidad igualitaria y diversidad sexual.


Quizá hemos hecho ya un esbozo de discurso igualitario con perspectiva de género sobre algunos temas de nuestra agenda: violencias machistas, paternidad igualitaria y diversidad sexual. Nos falta “masa crítica” y por eso debemos reagruparnos porque las resistencias masculinas son muy fuertes.


En cuanto a las alianzas, apuntamos, claro, a los feminismos (Hilario) y al movimiento LGTBI+. Pero también con otros movimientos alternativos como los estudiantes, la nueva ola feminista (Franches, Hilario), con los ecologismos y pacifismos (Juanjo), inclusive con los movimientos antisistema o anticapitalistas (Juanjo).

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Imagen de un aspecto de la rueda de hombres en Barcelona el 21 de octubre.

Nos falta capacidad de penetración en las instituciones (Hilario). Para él, nuestro movimiento no es un movimiento social independiente, sino parte del movimiento feminista.

Otros apuntan a la necesaria alianza con los medios de comunicación (Hermógenes) y con las redes sociales (Manuel) para dar más resonancia a nuestro mensaje.

José Ángel hace una valoración del papel de AHIGE durante estos años como polo de referencia estable.


TRANSCRIPCIÓN DE LAS RESPUESTAS:

ALEJO DURÁN (AHIGE Andalucía):

Despues del CIME1, que significó una esperanza para impulsar el movimiento, para crear alianzas y para instar a las instituciones a que se implicaran, las instituciones por su falta de apoyo y el movimiento por su atomización y descoordinación, han ido perdiendo fuelle hasta caer en un estado de desencanto preocupante

ANDER BERGARA SAUTUA, técnico de Emakunde-Instituto Vasco de la Mujer y coordinador de Gizonduz.

Como señalaba Mikel Otxotorena en la jornada, lo de los hombres por la igualdad todavía no puede considerarse como tal un “movimiento”, ya que ello requiere de un mínimo de coordinación y una agenda común, condiciones que todavía no se dan, al menos en Euskadi. Yo comparto su opinión. Respecto al resto de preguntas me remito a lo señalado anteriormente.

CELSO TABOADA LORENZO, Padre, Compañero, Feminista, Psicopedagogo y Agente de Igualdad en el Ayuntamiento de Lalín. Miembro de Homes Galegos pola Igualdade y del MHX=

– Aparte de lo respondido en las cuestiones anteriores, y en téminos feministas, falta SORORIDAD.

ERICK PESCADOR ALBIACH, CEGM (Centro de Estudios de Género y Masculinidades); ACVE (Asociación para la Creación de Vínculos de Equidad)

Creo que hemos llegado muy lejos, pero que ahora estamos en retroceso. Creo firmemente que debemos reagruparnos para seguir hacia adelante y poder trabajar en común y con ganas por poder cambiar: en bloque como Red, pero también en colaboración con otros colectivos y movimientos vinculados ideológicamente, muy claramente con los feminismos y sus agrupaciones.

FRANCHES BELENGUER, grupo de hombres de Granada, Red de Hombres por la igualdad.

Empieza a oírse en distintos lugares, todavía muy minoritarios, hay ganas de que opinemos y divulguemos sobre todo con los hombres, para que no tomemos demasiado protagonismo (dudas razonables patriarcales). Con otros movimientos “alternativos” también hay más sintonías (estudiantes universidades, lgtbq, feminismos nueva ola, etc).

La penetración en las instituciones, requerirán de un esfuerzo y estrategia conjunta que debemos elaborar y priorizar acciones.

GABRIEL LAMARTHÉE, AHIGE Canarias.

Tenemos mucho trabajo; con las dificultades económicas que la casta política ha impuesto, muchas colaboraciones solidarias de personas comprometidas han ido en retirada, por tener que dedicar mayor tiempo a la búsqueda de oportunidades, para cubrir las necesidades básicas no resueltas. Achaco el retroceso más a esas circunstancias que a falta de consciencia de los efectivos que tenemos. Al menos en Canarias hemos comprobado que el aumento de socios y colaboradores no ha mantenido el aumento constante que veníamos experimentando. Supongo que tendremos que darle las gracias al gobierno de derechas que tenemos y a sus aliados del Partido Sociolisto.

Sin entrar en politiqueo de cabaret televisivo, hay otra realidad, la realidad social, que es la política que la gente normal vivimos día a día; en nuestras relaciones seguimos reproduciendo los roles de poder sexista y las mujeres siguen siendo carne de cañón cotidianamente y, como resultado, millones de ellas se encuentran en el punto de mira del abuso. Cientos de miles de ellas viven atemorizadas ante sus parejas, exparejas o hijos maltratadores, miles viven el acoso y la vejación y muchas son asesinadas día tras día. Ante esta realidad que no está pasando en Irán, ni en La India, sino en el estado español, considero que el movimiento de Hombres por la Igualdad debería de ser un movimiento masivo, y más estando en una supuesta sociedad avanzada como la nuestra.

Las instituciones públicas prefieren realizar labores de parcheado del problema, llevando a cabo políticas paternalistas y victimizando a las mujeres, más que aplicando políticas masivas de prevención y de prevención como un proyecto integral. Por ejemplo, muchas de las charlas que se realizan en los centros educativos son puntuales e inconexas. Proyectos que sean verdaderamente efectivos se terminan yendo a pique por la mala calidad de las subcontratas a las que los organismos públicos otorgan proyectos para “ahorrar”, haciendo dispendio de dinerales que terminan remunerando a intermediarios y precarizando a trabajador@s.

Para el Movimiento de Hombres por la Igualdad considero que la alternativa a largo plazo es la “no dependencia de subvenciones”, más el trabajo de base y la generosidad; la solidaridad. Que los hombres entendamos que el cambio hacia bases feministas nos beneficia a nosotros y, por ende, a la sociedad. Que dejar de ser un mala bestia, un insensible o un ogro lleno de ira, nos beneficia a nosotros; el cambio nos levará a vivir más y mejor. Lo que sucede es que ello requiere mucho mayor esfuerzo individual y mecanismos personales y de dentro de las organizaciones feministas para suplir las diferencias económicas (cosa que ya estamos haciendo en AHIGE, con la buena voluntad y transparencia que nos caracteriza).

Institucionalmente se ha visto la efectividad de alianzas con organismos públicos progresistas (pocos, pero los hay). Lo que no se entiende es lo efímero de su presencia en lo político. ¿Nuestro país es cada vez más conservador? ¿Más masoquista? ¿Más ignorante?

Lo cierto es que, generalmente, una vez que obtenemos la confianza de políticos comprometid@s nos suelen seguir llamando para realizar servicios. Quienes realmente tienen la voluntad de transformar esta sociedad machista en una igualitaria acuden a nosotros, mientras que a quienes nos desconocen o “viven a costa de la desigualdad”, evidentemente no les interesamos, como tampoco les interesan otras organizaciones de mujeres feministas radicales. ¡Qué bonita esa palabra! Radical; proveniente en su etimología de la palabra latina “Radix”, o raíz. Radical es, pues, quien va a la raíz de las cosas, y no un proselitista del terrorismo, como el aparato de propaganda conservador nos ha hecho creer.

Un fenómeno que he observado cuando llegamos nuevos a un territorio es el hecho que al principio la presencia de hombres “supuestamente igualitarios” genera resistencia y sospecha. Luego de un tiempo trabajando y dándonos a conocer, normalmente, se nos abren las puertas porque, a la larga, evidenciamos nuestro sincero deseo de cambiar la realidad opresiva.

HERMÓGENES DOMINGO, grupo “Prometeo” de León, Red de Hombres por la igualdad.

El balance general nos parece positivo porque en nuestros 11 años de existencia del grupo hemos conseguido en nuestro ámbito social y territorial de actuación un reconocimiento aceptable a nuestros planteamientos y objetivos. El progreso no es tan extenso y rápido como desearíamos, pero somos conscientes de que nuestros objetivos y los cambios que planteamos se verificarán sólo a medio y largo plazo. Además de la penetración en las instituciones y organizaciones políticas o sociales diversas, es destacable también la presencia en medios de comunicación, lo que favorece el trabajo de concienciación social y ciudadana.

HILARIO SÁEZ, Foro de hombres por la igualdad, Sevilla.

Mi balance del movimiento es, como suele pasar en estas, positivo y negativo al mismo tiempo. En lo positivo cabe destacar que se ha creado un referente de hombres que estamos por la Igualdad reconocido por al menos parte de los feminismos y con cierta proyección social. Seguimos siendo una minoría pero hemos dejado de ser una anécdota individual. Haberlo conseguido ha contribuido significativamente a que la participación pública y personal de los hombres en la construcción de una sociedad más igualitaria haya aumentando visiblemente. Además se ha esbozado un discurso igualitario con perspectiva de género masculino que supone aportaciones relevantes a la lucha contra las violencias machistas, la construcción de una paternidad igualitaria y la diversidad sexual. En el lado negativo hay que señalar no haber sido capaces de alcanzar una masa crítica suficiente para tener una relevancia social mayor. En cualquiera de las formas en los que consideremos la participación en los espacios feministas, la presencia de los hombres ha sido insuficiente para poder asumir con autonomía la tarea de construir un discurso propio de unas masculinidades contrahegemónicas con el que contribuir a romper la idea de que la lucha por la igualdad se reduce a una confrontación entre sexos.

Creo que esta falta de masa crítica tiene también que ver con nuestra posición respecto a los feminismos. Personalmente creo que los hombres por la igualdad no somos un movimiento social independiente sino que somos parte del movimiento feminista. Nuestra posición depende de lo que haga este movimiento incluso cuando como hasta ahora no participemos en su espacios porque seguimos con la idea de un movimiento feminista no mixto. Esta idea viene de la fase en que el movimiento feminista tuvo que crecer fuera de unos partidos y organizaciones sociales profundamente androcéntricas. Creo que, afortunadamente, esta fase ha pasado y que hay una corriente transversal y mayoritaria que considera una necesidad incorporar hombres a los espacios feministas. La cuestión es cómo porque, insisto, no es una cuestión sencilla ni ausente de conflictos.

Respecto a la presencia en las instituciones, sin embargo, no soy tan optimista, al menos a corto plazo. Primero porque los recortes en políticas de igualdad son tan brutales que apenas dan para mantener las dirigidas a las mujeres que, naturalmente, son prioritarias. Pero además porque estas políticas siguen en manos de un feminismo institucional que, con honrosas excepciones, no han comprendido que no puede haber mainstreaming ni transversalización sin la incorporación de al menos una minoría de hombres. Esta incorporación es un objetivo desde la propia conferencia de Beijing que se ha ido reiterando en todos los niveles de los organismos internacionales sin que hasta el momento se traduzca en una apuesta significativa por políticas dirigidas a hombres. Esperemos que el incremento en estudios de género dirigidos a hombres que parece que se está produciendo y la creciente presencia de hombres en espacios feministas mixtos logre cambiar esta situación.

JOAQUIM MONTANER, “Papás blogueros”, Sevilla.

  • No llamaría movimiento a lo nuestro. Pero sigo creyendo que es necesario y pienso que la actividad que generamos es igual o mayor que hace 10 años (cuando yo empecé a estar en contacto con ustedes)

  • Me preocupa enormemente que dicho “movimiento” esté muy relacionado con /muy vinculado a personas concretas 

  • Las diferentes entidades hxi tenemos en mente la agenda CIME y esto es muy beneficioso desde mi punto de vista.

  • existen relaciones más o menos estables con organizaciones (tipo CEPAIM) creadas y consolidadas

JOSÉ ÁNGEL LOZOYA, Foro de Hombres por la igualdad, Sevilla.

Seguimos siendo minoritarios pero no anecdóticos.

Los feminismos y las instituciones nos conocen y nos reconocen donde hace tiempo donde estamos presentes, pero somos demasiado débiles para atender todas las demandas y expectativas que hay puestas en nosotros, y deberíamos evitar que las mismas nos descentren 

AHIGE ha demostrado lo útil que resulta la existencia de un polo de referencia estable, sobre todo para apoyar a quienes viven en entornos en los que nuestro “meneíllo” no tiene tradición.

JUANJO COMPAIRÉ, Homes igualitaris (AHIGE Catalunya).

El movimiento durante estos años se ha ido extendiendo por todo el territorio y ahora ya es un movimiento muy pequeño, pero relativamente consolidado. Hemos tejido alianzas con gran parte de los movimientos feministas y nos hemos acercado al movimiento LGTBI+.

Aún, sin embargo, nos falta entrar en diálogo y complicidad con otros movimientos sociales. Singularmente los movimientos ecologistas y pacifistas. Pero también con los movimientos anticapitalistas, los Foros sociales alternativos. Porque sí, todas las desigualdades van de la mano y, por tanto, todas las igualdades también.

En este momento, por ejemplo, sería importante que el MHXI estuviera presente en los foros donde se habla de la situación de los refugiados (con lo que significa de concepción de Europa), de las guerras que asolan el mundo (¿hay alguna duda de que la guerra es una construcción vinculada a la masculinidad tradicional?), de la exclusión y desigualdad social creciente (que castiga a muchas mujeres, pero también algunos hombres). Hacerlo así sería –creo- una señal de madurez de nuestro movimiento.

JULIÁN FERNÁNDEZ DE QUERO, sexólogo, impulsor de SEXPOL,, AHIGE- Castilla La Mancha

Reconozco que al estar viviendo en un pequeño pueblo de la Mancha me impide tener una visión de conjunto del Movimiento y por ello estoy esperando como agua de mayo este número de la revista donde espero que se de cumplida información de todo esto por parte de los que estáis más en el ajo. La impresión que tengo desde la lejanía es que el balance no es muy positivo, el movimiento se “mueve” poco, tanto en términos de crecimiento, como de alianzas y de penetración en las instituciones. Claro que los obstáculos son gigantescos y los enemigos (el machismo, el capitalismo) son muy fuertes y rocosos. Creo que si las instituciones se implicaran más, esto podría variar, pero no es el caso. No obstante, en esta lucha de largo alcance, es importante no perder la esperanza y el sentido de lo que hacemos, sea mucho o poco.

MANUEL BUENDÍA, AHIGE Andalucía.

El movimiento de hombres creo que está en horas bajas. Siento desazón y desgana. Existen los históricos y poco más. Sin embargo detecto un movimiento en redes, promovido por la prensa digital de izquierdas (publico, diario.es, carnecruda…) que están descubriendo el feminismo a los hombres y están haciendo un gran trabajo de visilización e implicación. Eso me da esperanzas.

MIGUEL LÁZARO, AHIGE Madrid.

Mi balance es muy positivo, y soy muy optimista porque creo que se ha avanzado mucho y queda muchísimo todavía por recorrer. La incidencia que tiene el MHXI es mínima, pero es que está todavía en la adolescencia, y no sabe a veces ni lo que quiere. Las alianzas que se hayan podido crear han dependido de las personas que las hayan forjado. Así, hay lugares en los que hay lazos fuertes con otras entidades (como Bilbao, con un solo socio!) y otros como Madrid, con una docena, donde no hay ningún enlace.

PACO ABRIL, Homes Igualitaris (AHIGE Catalunya).

Creo que el movimiento es minoritario y con poca incidencia social. Las circunstancias del país, la falta de alianzas y apoyo institucional, determinan la realidad en la que nos movemos. A esto hay que añadir las dificultades del movimiento para llegar a los hombres, que tiene entre sus objetivos la transformación de éstos, cuando la mayoría no quieren ser transformados ni renunciar a sus privilegios.

No es una tarea fácil la que tiene entre manos.

1 CIME, Congreso Iberoamericano de Masculinidades y Equidad, celebrado en Barcelona en noviembre del 2011, con expertos y activistas del ámbito latinoamericano, español y anglosajón.