#24AMx ¿inicio de la primavera violeta?

Escrito por Lucía Melgar.

12_logomarcha24a01especialLa movilización nacional contra las violencias machistas reunió a miles de mujeres, y muchos hombres, en al menos 27 ciudades mexicanas el domingo 24 de abril. Convocada por colectivos diversos, autónomos y apartidistas, conformados principalmente por jóvenes, fue una conjunción de voces contra el acoso sexual, callejero y laboral, contra las violaciones, el feminicidio, las desapariciones, y la desigualdad estructural que afectan a millones de mujeres y niñas en el país.

Si bien desde la desaparición de 43 estudiantes normalistas en la ciudad de Iguala en septiembre de 2014 hizo más evidente la crisis de derechos humanos que afecta al país, México ya había sido criticado en el extranjero por los brutales asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez y el Estado de México en particular, y por las violaciones de derechos humanos que se multiplicaron a raíz de la llamada “guerra contra el narco” desatada a fines de 2006. En este enfrentamiento, menos mediatizado pero aún vigente, entre fuerzas del orden y diversos carteles ( y entre los carteles mismos), muchas de las víctimas “colaterales” son hombres, pero muchas son mujeres y niñas.

12_#24 nunca másEl feminicidio es hoy la manifestación extrema de la violencia misógina que se reproduce en la sociedad mexicana y las más de las veces queda impune. Sin embargo, es sólo uno de los factores detonadores de la llamada a la movilización feminista: en las últimas semanas, abundaron noticias de acoso callejero, de violaciones (tumultuarias o no) y de otros casos de agresiones a mujeres y niñas que, como la mayoría de los delitos en México y en particular la violencia contra las mujeres, no se castigan. La impunidad no se debe a falta de leyes sino a la inercia y a los prejuicios de autoridades que desacreditan la voz de las mujeres y suelen revictimizar a quienes denuncian. Se debe también a la presión social y al tabú que imponen vergüenza y culpa a quienes han recibido algún tipo de agresión sexual y así las acallan.


Abundaron noticias de acoso callejero, de violaciones (tumultuarias o no) y de otros casos de agresiones a mujeres y niñas que, como la mayoría de los delitos en México y en particular la violencia contra las mujeres, no se castigan. La impunidad no se debe a falta de leyes sino a la inercia y a los prejuicios de autoridades que desacreditan la voz de las mujeres y suelen revictimizar a quienes denuncian.


12_1500_aabea1fc7e816ac8848b247de553fe24En este contexto, la movilización del #24A es un paso importante hacia el cambio social desde las propias mujeres y el feminismo, porque desde las redes sociales principalmente se logró reunir a mujeres de edades, colores, orientacióin sexual e ideológica, clase, etnia y ocupación diversas, todas indignadas y todas dispuestas a gritar contra el machismo que mata y a demandar respeto a la vida y a la libertad de las mujeres. Es también un paso hacia el cuestionamiento de la masculinidad hegemónica, y sobre todo del machismo como modelo social y cultural.


La movilización del #24A es un paso importante hacia el cambio social desde las propias mujeres y el feminismo, porque desde las redes sociales principalmente se logró reunir a mujeres de edades, colores, orientacióin sexual e ideológica, clase, etnia y ocupación diversas, todas indignadas y todas dispuestas a gritar contra el machismo que mata y a demandar respeto a la vida y a la libertad de las mujeres. Es también un paso hacia el cuestionamiento de la masculinidad.


12_3Convocada y constituida sobre todo por mujeres, la movilización atrajo también a muchos hombres, jóvenes sobre todo, que se han empezado a cuestionar su forma de ser hombre, o que ya han asumido una forma no tradicional de serlo, dispuestos a caminar al lado de las feministas que demandan un cambio social. Los terribles testimonios que, un día antes, el 23 de abril, se multiplicaron en twitter bajo el hashtag #MiPrimerAcoso, en que más de 27000 mujeres recordaron cómo fueron abusadas por familiares, amigos o extraños desde muy temprana edad, le abrieron los ojos a muchos hombres a una realidad desconocida por acallada, y les dieron la ocasión de preguntarse por su propia violencia o la de sus parientes, amigos y compañeros de trabajo. En este sentido, la movilización empezó antes de la marcha en las calles, y continúa hoy en las reflexiones que se publican en distintos medios.


La movilización atrajo también a muchos hombres, jóvenes sobre todo, que se han empezado a cuestionar su forma de ser hombre, o que ya han asumido una forma no tradicional de serlo, dispuestos a caminar al lado de las feministas que demandan un cambio social.


12_de noche o de día, desnudas o vestidas¿Cómo fue la marcha en la Ciudad de México? Nota importante: se inició en Ecatepec, el municipio más peligroso para las mujeres del Estado de México, uno de los más marcados por el feminicidio, las desapariciones de niñas y jóvenes, y por la impunidad. Ahí se hizo un mitin en que participó, entre otras, Irinea Buendía, madre incansable en la búsqueda de justicia para su hija Mariana Lima, presuntamente asesinada por su marido quien hizo pasar el crimen por un suicidio, acto aún impune. De Ecatepec, cientos de participantes se movilizaron a la Ciudad de México, al Monumento a la Revolución, para unirse a las miles que confluyeron ahí, para luego caminar juntas por el emblemático paseo de la Reforma, territorio si los hay de manifestaciones.

Una marea morada, conformada por al menos seis mil personas, se dejó ver y oír a lo largo de dos horas y pico, hasta llegar a la columna de la Independencia, resignificada como “Victoria alada”. Con música, canto, baile, pancartas, carteles, consignas, ira e indignación, entusiasmo y alegría, los distintos contingentes (con los de mujeres a la cabeza y los mixtos detrás) manifestaron un rechazo común al patriarcado, al capitalismo explotador, al machismo asesino, a la normalización de la violencia y a la impunidad y la corrupción. Expresaron también un deseo de cambio expresado en frases como: “¡No es no!” “¡América Latina será toda feminista!” “Al patriarcado hay que abolir”, y sobre todo en la consigna central: “Nos queremos vivas, libres, unidas, valientes” y “felices”.

12_hqdefaultLejos de la ingenuidad, esta consigna repetida a lo largo de Reforma, expresa la necesidad de asumir lo personal como político y lo político como personal, la urgencia de seguir sacando a la luz las violencias privadas y los efectos de las violencias públicas (institucionales, mediáticas, callejeras, criminales) en la intimidad, en la psique y en el cuerpo de mujeres y hombres. Como señaló la periodista Carla Foppa, muchas por fin han tomado conciencia de que la violencia es estructural. Lo que se vive en México, en efecto, no es resultado de una crisis circunstancial sino manifestación acentuada de una misoginia estructural que, aunada al clasismo y al racismo, imponen desigualdad e injusticia a millones de mujeres y mutilan también a los hombres.


Deseo de cambio expresado en frases como: “¡No es no!” “¡América Latina será toda feminista!” “Al patriarcado hay que abolir”, y sobre todo en la consigna central: “Nos queremos vivas, libres, unidas, valientes” y “felices”.


12_Marcha24A_Guerrero02_Guadalupe_Cabanias-900x600Para que la movilización sea el inicio de una primavera violeta que no se marchite como otras en el mundo, hace falta una intensificación de la participación, del debate, del proceso educativo que la marcha inició. También hace falta una unidad continuada, en la diversidad, la pluralidad y desde el diálogo, entre feministas y entre mujeres; y una mayor toma de conciencia y solidaridad de los hombres con las mujeres pero también entre ellos dado que el machismo también mata, mutila y acalla a quienes quieren ser o son distintos. Optar por la acción política continuada, desde el feminismo y hacia la ciudadanía.


Hace falta una unidad continuada, en la diversidad, la pluralidad y desde el diálogo, entre feministas y entre mujeres; y una mayor toma de conciencia y solidaridad de los hombres con las mujeres pero también entre ellos dado que el machismo también mata, mutila y acalla a quienes quieren ser o son distintos. Optar por la acción política continuada, desde el feminismo y hacia la ciudadanía.


Lucía Melgar es académica y activista independiente y coordinadora para América Latina de la revista feminista digital Con la A.