Maribel Bengado (izquierda) y Toni Soler (decrecha), de la Asociación Abrera contra la Violència de Génere, en un momento de la charla con Juanjo Compairé (centro).

Maribel Bengado lleva más de 20 años comprometida con el feminismo. Desde hace unos años asociada, luego “miembra” de la Junta y ahora Presidenta de la Asociación “Abrera contra la Violència de Gènere”. Por su parte, Toni Soler es socio fundador de la asociación “Abrera contra la violencia de gènere” de la que actualmente es Vice-presidente. Desde 2014 es socio de Homes igualitaris (AHIGE Catalunya). El autor, Juanjo Compairé, charla con ella y él a tres bandas.

Juanjo – ¿Cómo surgió la idea de crear esta asociación en esta localidad del Baix Llobregat?

Toni – Desde los hombres de izquierdas, más sensibles a la igualdad, no podíamos entender que hubiera esta violencia contra la mitad de la población. Tardamos aún dos ó tres años antes de formalizar la asociación. De entrada éramos seis hombres y seis mujeres, corría el año 2005. Desde el inicio y sin esfuerzo fue una asociación mixta y de composición bastante paritaria.

J.- ¿Pero al principio los órganos directivos estaban en manos de hombres?

Maribel – Al principio toda la Junta Directiva era de hombres, con un cargo (Vicepresidenta) que era mujer.

T.- Ha ido evolucionando de manera natural. Ha ido creciendo en número de socios, de personas colaboradoras. Y hoy hay más mujeres que hombres en los cargos directivos de la asociación.

M.- Cada vez ha habido más socias. Y eso es porque hay muchas mujeres que sufren la violencia y buscan en la asociación un escape y una ayuda. Les ofrecemos actividades y recursos para que vivan libres de la violencia que han sufrido.

J.- En estos momentos, ¿cuántos socias y socios tiene la asociación?

M.- Una treintena. Pero hay muchísimas más que nos ayudan en el pueblo. Incluso entidades. Por ejemplo, trabajamos muy íntimamente con otra asociación surgida después, “Dones i futur”. Pero también con todas las entidades locales para que introduzcan el género en sus actividades, como “Emmentzinats” , que colabora cada noviembre con un cinefórum sobre algún aspecto de la violencia machista .

T.- Tuvimos un caso de homofobia: unas pintadas en un bar, contra dos chicos propietarios que vivían en pareja. Entonces promovimos que la Xarxa d’Entitats Socials d’Abrera (que agrupa unas 20 asociaciones) hiciera un pronunciamiento en contra de esta violencia.
Por tanto, la lucha contra la violencia de género, o la homofobia o ahora contra el bullying en el Instituto, se mide por nuestra capacidad, por la influencia que tenemos en el pueblo.

J.- O sea que consideráis que la homofobia forma parte también de la violencia de género.

T.- Claro, esta es una violencia que quizá no la hemos tenido suficientemente en cuenta, pero que no deja de ser una violencia machista contra personas que quieren ser diferentes de lo que marca el estereotipo masculino.

J.- ¿Qué actividades hacéis?

M.- Muy variadas. Alguna es específica para hombres, como el “taller de cocina”. Además de aprender a cocinar, aprenden a hacer la compra, fregar y barrer. Luego viene la tertulia mientras comen lo elaborado. En las tertulias surgían temas de violencia, de igualdad. Eran hombres de todas las edades, algunos de los cuales apenas habían entrado anteriormente en una cocina y que ahora se han hecho socios. Por este taller han pasado un centenar de hombres que, entre todos, escribieron un libro con anécdotas, experiencias y recetas.
Pero también hemos hecho talleres de sensibilización, de taichí, de meditación, de scrapbook, cafés-tertulia, cinefórums, etc. Siempre de hombres y mujeres. Aparte, participamos, claro, en el 25 de noviembre y el 8 de Marzo. Formamos, además, parte de la “Plataforma Catalana pel Dret a no ser Prostituïdes”.

J.- ¿Y las relaciones con las instituciones locales?

M.- Con la policía local y con el Ayuntamiento también hemos trabajado. Somos cómplices. Participamos en la elaboración del Protocolo Local de Violencia de Género y del Plan de Igualdad de Abrera. Contemplábamos, por ejemplo, que cuando una mujer denunciara un caso de violencia, fuera atendida por una mujer policía para que no se sintiera cohibida.

T.- Nuestra asociación es un recurso para el Ayuntamiento y también para los Mossos d’Esquadra. Alguna socia, a raíz de haber sufrido violencia, fue invitada por los Mossos a participar en nuestra entidad. Y el Ayuntamiento nos avisa si una mujer necesita que la acompañemos al juzgado o nos quedemos un rato con sus hijos. Somos voluntarios que nos ofrecemos a hacer todo aquello que no entra en el horario administrativo. Que es precisamente cuando se dan la mayor parte de los actos de violencia: la noche y los fines de semana.

M.- Somos voluntarios, pero nos hemos formado en talleres especializados para saber cómo tratar a estas personas (por ejemplo, en cómo acompañar o cómo hacer una escucha activa). Hasta poder hacer charlas en Institutos.

J.- ¿Habéis hecho pronunciamientos sobre algunos temas, en colaboración con otras entidades?

M.- Sí, el 25 de noviembre, la fecha más importante para nosotros. Primero en solitario, luego con el Ayuntamiento. De allí sale el manifiesto participativo. No queríamos que se leyera el manifiesto del Consell Comarcal, que era demasiado institucional, político. Queríamos un texto más personal y hacerlo entre todas las entidades. Elaboramos un documento consensuado.

T.- En el último manifiesto tuvimos ya la adhesión de entre 35 a 40 asociaciones. Prácticamente el 80% de todas. Nos faltan algunas del mundo deportivo. Pero participan las AMPAS, el Instituto, Colegios, entidades culturales, asociaciones de vecinos, etc. En los Institutos una semana antes trabajan el tema y un chico y una chica leen el manifiesto.

M.- En el Instituto durante años hacían un trabajo de fondo, con talleres como las “cartas a un maltratador” (que nosotros hemos publicado). Las chicas y chicos han elaborado carteles, exposiciones de fotos, etc. que nos han servido para carteles posteriores o de otras actividades.

T.- Todo esto era parte de un concurso cuyo premio era material escolar. También hemos hecho donativos a las escuelas, como “cuentos igualitarios”.

J.- ¿Hacéis algún trabajo de prevención de la violencia específicamente con hombres?

M.- Hemos hecho talleres a los que han venido hombres, talleres en los que hemos visibilizado a las mujeres “ocultas”. Muchas veces, eran las mujeres de escritores famosos las que escribían gran parte de sus obras. Pero, aparte de eso, no hemos hecho trabajo específico con ellos, aparte de la sensibilización.

J.- ¿Qué valoración hacéis del Encuentro¹ de hoy, primero de hombres solos y luego mixto?

M.- Hoy, en el Encuentro mixto que hemos tenido hoy, he pensado: “¡qué bien que una asociación de hombres nos invite!”. Pero nos ha faltado tiempo y tenemos que repetirlo para poder hablarlo entre todas y todos. “Homes igualitaris” hoy ha aprendido de las mujeres presentes que han padecido violencia machista, que han expresado su dolor, el rechazo que ellas sienten por la sociedad. Esto nos ha impactado a todos, sobre todo a los hombres presentes. Ellos no pueden sentir lo que una mujer siente y esto les puede abrir el corazón y la mente. Y nosotras hemos aprendido que los hombres pueden ser compañeros de camino de las mujeres.

T.- En Abrera ya hemos celebrado dos “Trobades Catalanes d’Homes Igualitaris”. Hoy creo que sí que hemos conseguido impregnarla con nuestro carácter las Jornadas. Y creo que a partir de ahora las “Trobades” que se hagan tendrán una parte mixta. Además, hemos tenido un importante apoyo institucional: ha venido el alcalde, la consellera d’igualtat, el “líder” de la oposición y una regidora d’ERC. A nivel político, pues, esperamos conseguir un compromiso de todas las fuerzas con la igualdad no sólo en Abrera, sino en todo el Baix Llobregat. Así el próximo encuentro será más provechoso que el de esta jornada.

J.- En una asociación mixta de hombres y mujeres, ¿ha habido malentendidos, choques, problemas de comunicación?

M.- No. Estamos aprendiendo a escucharnos. Trabajamos conjuntamente. Puede haber maneras de pensar, pero las tratamos.

T.- Maribel no estaba tan involucrada entonces, pero al principio tuvimos el caso de un asesinato en Vilanova i la Geltrú. La mujer fue descuartizada. Y un miembro de nuestra Junta era muy amigo del asesino. Él, que lo iba a ver a la cárcel, nos decía que la justicia favorecía a las mujeres. Entonces nuestra asociación pasó por un momento muy, muy duro. Seguramente el momento más duro de todas su existencia. Él se fue y también su pareja. Se fue una parte importante de la asociación. Los que quedamos aún estábamos más de corazón. Hicimos una foto muy bonita que salió en la revista de Abrera, dándonos las manos.

J.- En Abrera, ¿habéis tenido casos de violencia de género? ¿Qué es lo que habéis hecho?

T.- No ha habido víctimas mortales, porque el maltratador ha parado antes. Pero la víctima ha llegado con costillas rotas al Hospital.

M.- En estos casos, lo que hacemos es acompañar, dar apoyo moral, ayuda con los hijos, ayuda económica, garantizar el cumplimiento del alejamiento.

T.- El juez dicta la orden de alejamiento, que a través de los Mossos d’Esquadra se transmite al Ayuntamiento. Pero el policía te puede decir: “¡Ah! Pues a este no lo conozco”. La fotografía no llega.

M.- Hemos tenido que ir varias veces a la policía y decirles: “Tal hombre no está cumpliendo el alejamiento y nuestros compañeros han tenido que sacar a la mujer de su casa para protegerla”. Les decimos dónde está el hombre que no está cumpliendo con la orden del Juez.

T.- Hay orden de alejamiento de la madre y de los hijos y se la hemos comunicado al director del Instituto. Y nos encontramos con que el director nos dice que si su padre viene a ver a sus hijos, pues adelante. Hemos tenido que hablar con los Mossos para que ellos explicaran al director cuáles eran sus obligaciones.

J.- O sea, que suplís un poco las lagunas del sistema judicial, policial y de asistencia social.

M.- Se pierden los papeles. Todo es un circuito burocrático y ya sabemos que en la burocracia todo se alarga. Por tanto, tenemos que actuar allí. Además, impulsamos que las víctimas vengan a nuestros talleres para que no se queden solas en casa.

T.- Tenemos, tenemos… y no tenemos nada. Llegas a un juzgado y les dices: “quiero que le expliquen a esta señora cuáles son sus derechos a partir de ahora”. Entonces te sacan de la sala y en pasillo, mientras pasa gente, se lo explican. O sea, es verdad que lo tenemos todo regulado, pero en la realidad todo son vacíos, todo son lagunas, nada es lo que debería ser. Un infierno.

M.- A veces hemos visualizado casos no denunciados. A veces por miedo, por no saber a dónde ir. Entonces ponemos en alerta a los Servicios Sociales. Las asistentas sociales saben cómo acercarse para ver si ha habido o no violencia.

T.- Hemos tenido que poner trampas para que el maltratador no siga a la mujer y entonces el Mosso d’Esquadra le pueda explicar a la mujer sus derechos.

M.- Hemos salvado así quizás algunas vidas. Hemos tenido casos muy “heavies” de mujeres que no son de nuestro país, que no conocen nuestra lengua, ni a nadie ni a quién dirigirse. Sabemos actuar, ir a Servicios Sociales y advertirles. Ellos como Ayuntamiento saben cómo hacerlo. Nosotros como asociación no podemos acercarnos. Sólo en algún caso, en que una chica joven, a través de “Dones i Futur” se puso en contacto con nosotros. La pusimos en contacto con el SIAD². Ha podido abrir una cuenta corriente (que él no le dejaba). Incluso hemos hecho de mediadores.

T.- El maltratador pretende separar a su víctima de los Servicios Sociales. Les controlan hasta el tiempo que tardan en ir a llevar el niño al colegio.

M.- Y así seguimos trabajando. Tenemos proyectos muy interesantes para ayudar a las víctimas, a las casas de acogida. Ahora mismo están pidiendo socorro, porque no les llega dinero ni del Estado ni de la Generalitat, por la crisis económica. Con las socias víctimas de violencia que son usuarias del SIAD, con la psicóloga estamos llevando a cabo una recogida de firmas para que las leyes que existan se cumplan. Tenemos una Junta de mujeres jóvenes y preparadas, porque algunas son juristas, psicólogas,… Nos hemos puesto las pilas y estamos obligando al Ayuntamiento a trabajar, porque hasta ahora éramos una asociación más. En nuestro pueblo (18.000 habitantes) hay muchas entidades, pero la nuestra es una labor altruista de defensa de los derechos. También apretamos al Consell Comarcal.

T.- En Abrera, tenemos la sede del SIAD (aunque, como tenemos menos de 20.000 habitantes, no nos tocaría), porque la hemos reivindicado. Además hemos conseguido que esta atención, que este servicio que se da a las víctimas se prolongue más allá del tiempo estipulado, hasta que la mujer se recupere del todo. Hasta ahora el tiempo de espera de una víctima antes de ser atendida, que al principio era de 4 semanas, lo hemos reducido a una sola. Y si todo va bien, desde Enero tendremos un servicio pionero de asistencia psicológica inmediata a víctimas equivalente al que se pone en marcha cuando hay una gran catástrofe.

También empezaremos con la asistencia jurídica. La víctima suele acogerse a un abogado de oficio, mientras que el maltratador tiene uno de pago. Un abogado de oficio puede ser que lleve 6 casos y que 6 minutos antes del juicio se informe de qué va. No puede ser. Vamos a ver cómo conseguimos fondos para que ellas puedan tener también sus abogados. Y que el abogado sea sensible a su situación.

J.- ¿Tenéis relación con alguna otra asociación similar?

T.- Aquí teníamos la Federació de Dones del Baix Llobregat, que dejó de funcionar. Ahora nos hemos dirigido al Consell Comarcal para que impulse una Plataforma con el fin de que las reivindicaciones vayan más allá del ámbito local. Porque si no, dependes de la buena voluntad que tenga el alcalde de turno.

M.- Formamos parte del Consell Nacional de dones de Catalunya, donde están también Dones Juristes, las de Gent Gran, de mujeres periodistas, etc.

T.- A nivel local participamos en el Plan de Empleo local, donde hemos conseguido modificar normativas para que favorezcan la contratación de mujeres víctimas de violencia. También formamos parte del Proyecto Educativo de Abrera para que en los colegios, incluso en la guardería, la escuela de adultos o las escuelas de verano también se introduzcan criterios de género en el modelo educativo.

J.- ¡“Déu-n’hi-do³”, que decimos en català! Muchas gracias.


¹ La entrevista se hizo el 7 de octubre, después de la VIII Trobada catalana d’homes igualitaris, en Abrera, que tuvo un espacio mixto al que asistieron más de 30 personas de toda Cataluña.

² SIAD, Servei Integeral d’Atenció a les Dones, que depende del Consell Comarcal en poblaciones menores de 20.000 habitantes. Da asesoramiento psicológico y jurídico a las mujeres.

³ Expresión catalana, difícil de traducir, que expresa sorpresa y admiración.