Crónica de la marcha “NI UNA MENOS” del 3 de Junio en Uruguay

Escrito por Jhonny Reyes, corresponsal en Uruguay

NI UNA MENOS mano

Antes del 3 de Junio: las Alertas Feministas

La marcha del 3 de Junio bajo la consigna “ni una menos” fue una iniciativa nacida en Argentina de parte de periodistas y militantes feministas para denunciar la enorme cantidad de mujeres asesinadas por sus parejas hombres. En Uruguay, desde fines del 2014, se realizan las “Alertas Feministas”1 entre las 24 y 48 horas después de un feminicidio. Estas alertas surgen bajo la influencia de la Coordinadora de Feminismos del Uruguay2, nacida del Primer Encuentro de Feminismos del Uruguay3, el cual fue llevado a cabo a fines del año 2014.

En esta ocasión, la Coordinadora de Feminismos (organización que integra desde feministas autoconvocadas, feministas de organizaciones barriales, participantes en ONGs, académicas, mujeres profesionales, otras de incidencia institucional y más mujeres provenientes de organizaciones políticas y/o sociales), decidió acompañar la marcha argentina realizando otra marcha en Uruguay. En principio sería en Montevideo, que suele ser el lugar donde por lo general se organizan las concentraciones más importantes del país. Pero de pronto las mujeres empezaron a organizarse en el resto de ciudades de Uruguay y en casi todas las capitales del país (19) y otros rincones del mismo. Asistimos a un brote de mujeres que deseaban organizarse, denunciar los feminicidios, hacerse escuchar por el gobierno y por un presidente que no ha demostrado ser muy amigo de reivindicaciones por la equidad de género. También comenzaron a adherirse varones a estas convocatorias, y de a poco, a través de las redes sociales y el “boca a boca”, las convocatorias parecían ir sumando cada vez más personas.

No se sabía cuánta gente iría a esta marcha del 3 de junio. A las alertas feministas suelen ir unas 100 personas. Creo recordar que a la mejor alerta fuimos una cifra cercana a 500. Las alertas consisten en una concentración en la Plaza Independencia (el comienzo o de la principal arteria de la capital, 18 de Julio, en la que está ubicado el edificio de la presidencia de la República) en la que se entonan diferentes cánticos en relación a las muertes de mujeres, la responsabilidad del gobierno, la denuncia al machismo y la necesidad de organizarse y tomar las calles (con reivindicaciones y llamados a la acción de todas las personas que deseen implicarse con una vida sin mujeres asesinadas por sus parejas hombres). Luego de la concentración se lee una proclama, y se marcha por 18 de Julio hacia la Plaza Cagancha (que se encuentra a unas 7 calles de la Independencia). La marcha transcurre con más cánticos entre los que están “señor, señora, no sea indiferente, se mata a las mujeres en la cara de la gente”, “mujer, escucha, únete a la lucha”, “no nos mires, únete”, “tocan a una, tocan a todas”. En un momento de la marcha -a mitad de camino podría decirse- se invita a quienes participan a tirarse en el suelo como recordatorio de las mujeres muertas; esto sucede por un minuto aproximadamente. Luego la marcha continúa hasta llegar a la Cagancha. Allí se pintan, grafitean y dibujan siluetas recordando a las muertas que se van sumando a las otras. Una mujer suele ir al suelo, otra dibuja los contornos, finalmente otra grafitea el contorno. El evento por lo general termina con un abrazo caracol al grito de “todas juntas, todas libres”. Ahora esta misma coordinadora se había puesto al hombro la convocatoria del 3 de junio para sumar gente a las calles. Lo mejor estaba por venir.

Concentraciones que crecen como semillas

Iba siguiendo por las redes sociales el evento que convocaba a la marcha, que fue creado el 27 de mayo. Durante los días que antecedieron el 3 de junio, y el 3 de junio mismo, unas cuantas mujeres, algunos varones y otras personas identificadas con la propuesta fueron compartiendo experiencias, socializando historias de otras mujeres. Un chico habló de cómo su padre mató a su madre, otras activistas traían información de convocatorias que se iban sumando en diferentes ciudades de Uruguay. Más mujeres compartían sus experiencias con la violencia sufridas a mano de los hombres y alguno que otro (no podía faltar un hombre que lo dijera) comentaba que lo importante era la violencia, no el odio al género masculino. Entre diferentes compañeras/os nos íbamos comentando lo trascendental de ir a la calle, más que apoyar desde la virtualidad. De hecho, si bien el apoyo a través de las redes sociales venía siendo masivo, las comunicaciones personales se manifestaban a favor de ir a la marcha, los comentarios mencionaban sobre qué cartel se tenía pensado llevar, las informaciones sobre la hora y el lugar se repetían para no olvidarse. Viví esto en mi ambiente de trabajo y también en otros espacios de activismo / militancia. Había que estar.

Durante esos días posteriores algunos informativos a través de la televisión y la radio fueron comentando el tema, al punto que llegó a formar parte de tertulias matinales, y de algunos programas de actualidad en Uruguay. Reinvindicación y contrarevolución: surgieron voces, en su gran mayoría de parte de “ellos”, que afirmaban cosas como “los violentos son enfermos, la mayoría de hombres no hacemos eso”, “hablar de tocan a una, tocan a todas parece de una hinchada de fútbol y siembra el odio”, “ni feminismo ni machismo, lo que importa son las personas”, “las mujeres son más violentas que los hombres”, “estamos ante una dictadura de lo políticamente correcto”, “ya ni chistes se pueden hacer que tenés encima a las feministas”. El Uruguay del término medio, imaginario uruguayo relacionado con otro como el de “la Suiza de América”, “el país más europeo y menos latinoamericano”, el país de clase media, ese paisito donde nunca pasa nada, paraíso de las clases medias, oasis progresista, estaba en entredicho ante tanto machismo que emergía. En realidad emergía de las sombras, pues siempre estuvo ahí, y muchas mujeres fueron señaladas (sobre todo las feministas, que organizaron esta marcha) de estigmatizar a “los hombres”. Claro que algunos no nos sentimos estigmatizados y hasta entendemos la rabia que puedan generar esta violencia machista en muchas mujeres, pero para algunos, las voces disidentes por fuera de la tribu masculina no tienen importancia. Queda mucho por hacer para trabajar masculinidades diversas, solidarias y plurales en Uruguay. Mucho.


Muchas mujeres fueron señaladas (sobre todo las feministas, que organizaron esta marcha) de estigmatizar a “los hombres”. Claro que algunos no nos sentimos estigmatizados y hasta entendemos la rabia que puedan generar esta violencia machista en muchas mujeres, pero para algunos, las voces disidentes por fuera de la tribu masculina no tienen importancia.


Presidentes y mujeres: aprender a perder y cigarros asesinos

Pero es que “los hombres” nos estigmatizábamos solos. Cuando era presidente del gobierno, el en otros lados idolatrado José “Pepe” Mujica salió a hacer campaña contra la violencia de los varones hacia las mujeres4. Su consejo, mientras repartía volantes por la calle era decirles a los muchachos que “hay que aprender a perder”. Recuerdo haberlo visto en un noticiario: un joven se le cruza y comentándole que apoya su idea entusiasmado le señala que no se trataba de aprender a perder sino de respeto. Recuerdo la reacción vehemente de Mujica, diciéndole “no me vengas con literatura, que esto lo entiende la gente común”, y quedándose tan ancho con su propuesta. Pienso que no se pierde lo que nunca se tuvo, pero viniendo de quien siendo presidente le dijo a la oposición “¿Pero por qué no se van a controlar a sus señoras esposas a ver dónde andan en lugar de andar controlando estas pavadas?”5. Evidentemente, más allá de la ley del matrimonio igualitario y la poco feliz solución con una ley parche sobre el aborto que es menos mala de lo que había, no hubo en su gobierno, más allá de algunas campañas gubernamentales que corrían por parte de otras personas que no eran el presidente, un enfoque de género consistente.

Puedo afirmar que es un machista bienintencionado -opinión personal-, pero poco más. Por un lado en el país se instituyó la Tarjeta Uruguay Social (prestación económica que se otorga a personas en situación de pobreza extrema o gran vulnerabilidad) a personas trans, pero poco más se hizo por ellas, además de conseguir algunos cupos en ciertas dependencias gubernamentales. Con respecto a la “violencia doméstica”, que en realidad se trataba de violencia de género intrafamiliar, más allá de algunas campañas puntuales, la mayor parte de las iniciativas corrieron por parte de mujeres militantes con cargos públicos, activistas de las ONG, o bien integrantes de colectivos u organizaciones sociales. Mujica nunca fue muy receptivo a las demandas de “las feministas”; el portal de Teledoce recoge sus opiniones cuestionando que no apoyaran el Plan Juntos (iniciativa de Mujica que se proponía construir viviendas nuevas para hogares de contextos vulnerables): “¿Vos creés que apareció una organización feminista? No, esas son todas intelectuales con sirvientas. Y el Frente Amplio tiene el caudal más grande de esas intelectuales insoportables”6. Esta información sale en el último libro en el que dos periodistas narran las conversaciones con Mujica a lo largo de los años, publicado este 2015, “Una oveja negra en el poder”.

Y luego tenemos al actual presidente, quien asumió el primero de Marzo de 2015 contando con mayoría parlamentaria, también del partido Frente Amplio como Mujica: el oncólogo Tabaré Vázquez. Mucha gente en Uruguay recuerda el veto de Vázquez a la ley del aborto en su anterior mandato (2005-2009)7. Una cantidad importante de personas recuerda al primer presidente de la izquierda en Uruguay como un hombre de mano dura, con ideas cercanas a la Iglesia Católica, y un enfoque de género comprometido más con una agenda correcta de demandas que con un compromiso fuerte por la equidad. La puntilla al respecto la puso Vázquez cuando, en el marco del 8 de marzo de este año y recién asumido como presidente para un segundo mandato, expresó al respecto de lo que mata a las mujeres:No las mata ni el Sida, ni la violencia doméstica, ni los accidentes como las mata el tabaco.8

El 8 de marzo fueron muchas las pancartas ironizando o bien confrontando al actual presidente por parte del movimiento feminista y las personas aliadas al mismo. Se hace muy difícil que tanto Vázquez como Mujica sean considerados aliados del movimiento feminista y quienes promovemos la equidad de género. Más bien son considerados como defensores del statu quo, representantes de un Uruguay conservador que a pesar de tantas leyes aparentemente progresistas no ha quedado atrás.

Día de la marcha: miles dicen NI UNA MENOS

Puedo afirmar que a raíz de: a) nuevo impulso que ha tomado el movimiento feminista en estos años a causa del encuentro de feminismos, que dio nacimiento a la Coordinadora de Feminismos del Uruguay, dinamizadora de todas las “Alertas Feministas” que convocan a las personas a concentrarse, marchar y denunciar la violencia machista a pocas horas de un nuevo feminicidio, b) gracias al contexto regional que estaba siendo sacudido por muchas feministas agitando sus ideas a través de las redes sociales y los medios de comunicación de todo tipo, y c) debido también al descontento generado por el presidente saliente y el entrante a causa de sus declaraciones públicas, lo cierto es que nos encontramos el miércoles 3 de Junio con una Plaza Independencia llena de gente.

En Uruguay viven 3.200.000 personas, se estima. Que a una movilización convocada por un movimiento social hayan asistido más de 8.000 personas en la capital y otras ciudades del país, cuando a cada Alerta Feminista iban cerca de 200 personas, se puede decir que lo que vi ese miércoles fue un mensaje muy claro a la clase política, también a la sociedad en general. Mucha gente quiere respuestas, propuestas y acciones concretas para terminar con los feminicidios.

Al llegar a la Plaza Independencia (el lugar en el que se había fijado la concentración para marchar hacia la Plaza Cagancha) había mucha gente. Los diferentes colectivos feministas se encontraban a la vanguardia, pero el aire de espontaneidad hizo posible que no hubiera un orden predefinido y que se saliera incluso antes de las 19:00. La marcha transcurrió en el medio de un gran bullicio, con mucha gente transitando por la principal avenida mientras reclamaba al gobierno y las instituciones pertinentes el hartazgo por la violencia hacia las mujeres. Eran miles de personas, muchas mujeres y unos cuantos varones, mostrando que no van a dejar pasar una muerte más sin denunciar, sin hacer ruido, sin decir alto y claro que callar es parecido a ser cómplice.

Se llegó a la Plaza Cagancha mientras se sucedían varias actividades al mismo tiempo, fruto de la energía del momento y la espontaneidad que le daba un carácter bastante encendido a la movilización. Mientras se desarrollaba la performance que se conocía como “La caída de las campanas”9, el colectivo “Mujeres de Negro”10 se dejaba ver con sus pancartas (como hace los primeros jueves de cada mes), y se observaban banderas de otros colectivos como por ejemplo “Mujeres en el horno”11 (quienes pusieron el teléfono “Línea Aborto” para mujeres que desean interrumpir su embarazo). También se hacía notar la presencia de un colectivo autónomo, combativo y numeroso como “Minervas” (las cuales entonaron, con la cadencia de una conocida canción tropical, una proclama acompañada de instrumentos y cantos12).

Había pancartas de todos los estilos y colores. Paso a enumerar algunas:cartel

  • Yo elijo las mano que me tocan

  • Tocan a una, tocan a todas

  • Basta de feminicidios

  • Ni una menos

  • Para decir ni una menos, hay que ejercer una paternidad responsable

  • Nos falta amor y nos sobra patriarcado

  • No a la transfobia

  • El femicidio no es un acto de locura

  • No quiero sentirme valiente, quiero sentirme libre

  • Ni una trans menos

  • Hartos de nuestra complicidad entre machos

  • No soy solo un agujero

  • Hay una epidemia de la que no se habla

  • ¡Hola! Vengo a hacer mierda al patriarcado

  • El Estado ejerce violencia, el Estado termina matando, basta de misoginia

  • Ni macho ni facho

  • No me eduques princesa, edúcame fuerte

  • Quiero que se haga justicia y no costumbre

  • El silencio es cómplice, denunciemos este delito

  • Ni una muerte más indiferente

  • Quiero vivir sin miedo

  • Si hay violencia no hay amor.


Ese día vi mujeres que trabajan con enfoque de género desde lo institucional; vi feministas que hace años ayudan a mujeres víctimas de violencia en las ONG; vi colectivos feministas libertarios que trabajan desde la educación popular; caminé junto a varones aliados del movimiento feminista; divisé activistas de la diversidad sexual; observé a mujeres trans, a gente cansada, gente que quería juntar sus voces a otras.

Había una mezcla de rabia, fuerza, desesperanza, entusiasmo, hartazgo, tristeza. Y mucha espontaneidad. La proclama final fue leída por dos feministas: una que pertenece a las generaciones más jóvenes, y otra relacionada con la militancia más histórica del movimiento. Aquí una cobertura fotográfica del miércoles 3 de Junio:

GALERÍA DE FOTOS.

Quiero terminar este artículo con la proclama del 3 de Junio. Como profeminista declarado deseo expresar que me sentí muy conmovido, emocionado y esperanzado con las compañeras y compañeros con los que marché poniéndole el cuerpo a la desobediencia. Cuando un sistema es injusto desobedecer y alzar la voz a través de las construcciones colectivas, siento que es lo único que puede salvarnos de la violencia machista. Mientras escribo, hoy 14 de Junio, anuncian la muerte de una joven de 19 años, a manos de otro hombre. Habrá otra Alerta Feminista y esto parece no acabar. Hay que volver a la calle a resistir, denunciar, movilizarse nuevamente. Nos vemos afuera, abrazos.

PROCLAMA DEL 3 DE JUNIO:

 “#NiUnaMenos. ¡Si tocan a una tocan a todas!”

Acá estamos, estas somos… Hasta acá llegamos, pisando fuerte y alzando nuestra voz para decir #NiUnaMenos Si Tocan a una, tocan a todas.

Estamos acá porque nos queremos luchando contra la violencia machista en todas sus expresiones: física, psicológica, sexual, patrimonial, contra trata y tráfico de personas. Violencia machista que convierte nuestro hogar, y el hogar de nuestros hijos e hijas, en el sitio más peligroso que podamos imaginar. La rabia y la indignación frente a los feminicidios ha sido el motor de nuestra lucha organizada en los últimos meses. La abrumadora cantidad de mujeres asesinadas en manos de un hombre que la considera su propiedad no nos permiten quedarnos calladas. La angustia es de todas, la lucha es de todas. Hemos salido a la calle y lo seguiremos haciendo, marchando y a viva voz gritando ¡Basta de feminicidios!

 manifestación NI UNA MENOS

Reafirmamos la necesidad de denunciar no sólo las situaciones de extrema violencia en las que una mujer es asesinada en manos de un hombre; necesitamos estar alertas ante todas las expresiones de violencia que son las que dan pie a ese desenlace nefasto. Denunciamos enfáticamente la explotación sexual, el acoso callejero, el cyber-acoso, el acoso laboral, la violencia en el noviazgo, caldo de cultivo de la expresión más cruda de la violencia machista: el feminicidio. Necesitamos revertir, día a día, paso a paso todos los micromachismos en la casa, en la calle, en el ómnibus, en las redes sociales, en el trabajo, toda expresión de violencia machista contra niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres. ¡Ni una menos! Tocan a una, tocan a todas!

Día tras día vivimos en nuestros cuerpos la violencia, física y simbólica, de un sistema que nos oprime y nos pauta cómo deberíamos ser. Reafirmamos la importancia de reconocer nuestros cuerpos como territorio de lucha y de resistencia, de goce y de disfrute. Repudiamos toda forma de discriminación. Defendemos el derecho a la libertad.

Como mujeres necesitamos encontrarnos, organizarnos, reconocernos, contarnos dolores y alegrías, reflexionar juntas, ponerle nombre a la violencia, reinventar la alegría. Queremos la multiplicación de espacios de mujeres, en el trabajo, en el barrio, en los sindicatos, en las cooperativas. Espacios donde las mujeres podamos reconocernos en nuestras fortalezas, expresar nuestros sentires, tomar la palabra. Allí donde nos encontremos, juntémonos, reunamos nuestras inquietudes, formemos colectivos y organizaciones nuevas. Para que cada vez más compañeras se pongan en movimiento. ¡Ni una menos! Tocan a una, tocan a todas!

Mujeres, dense la vuelta, miren a su alrededor… En esos ojos inquietos, en esas voces que se elevan, en esos puños decididos, hay una compañera dispuesta a dar la pelea por un mundo diferente… Cada cual encontrará sus modos, sus colectivos, sus tiempos y sus espacios, pero será juntas o no será. Porque mientras nos crecen las ideas iremos creciendo con otras; y seremos muchas, y seremos cada vez más… todas juntas, todas libres. ¡Ni una menos! Si Tocan a una, tocan a todas!

COORDINADORA DE FEMINISMOS DEL URUGUAY”

**************

1 https://www.facebook.com/feministasenalertayenlascalles?fref=ts

 

2 https://www.facebook.com/pages/Coordinadora-de-Feminismos-UY/1605273679694773?fref=ts

 

3 https://www.facebook.com/EncuentroFeminismosUy?fref=ts

 

 

4

 http://presidencia.gub.uy/Comunicacion/comunicacionNoticias/mujica-volantes-violencia-mujer

 

5

 http://www.espectador.com/politica/254202/mujica-desata-una-tormenta-politica-tras-sus-dichos

 

6

 http://www.teledoce.com/telemundo/nacionales/mujica-critico-a-vazquez-astori-constanza-moreira-y-otras-figuras-en-ultima-biografia/

 

7

 http://www.lr21.com.uy/politica/339653-vazquez-veto-despenalizar-aborto-mensaje-ingresa-hoy-al-parlamento

 

8

 http://www.elobservador.com.uy/vazquez-el-tabaco-es-el-principal-enemigo-que-tienen-las-mujeres-n299996

 

9

 https://www.facebook.com/pages/La-ca%C3%ADda-de-las-campanas/1638880703000726?fref=ts

 

10

 http://www.mujeresdenegro.com.uy/

 

11

 https://www.facebook.com/mujeresenelhorno?fref=ts

 

12

 “Y tiemblan cuando se escucha esta lucha feminista / Que viene con alegría combativa y subversiva / Nuestra lucha es colectiva todas juntas todas libres / Queremos una sociedad con justicia e igualdad / Crecemos como semillas
Con la fuerza feminista / Crecemos como semillas / Con la fuerza feminista / Por una sociedad que no tenga opresión
Mujer lucha conmigo por la liberación / Por una sociedad que no tenga opresión / Mujer lucha conmigo por la liberación / Crecemos como semillas / Con la fuerza feminista / Crecemos como semillas / Con la fuerza feminista”. La canción original es “Mi pollera amarilla” de Gladys La Bomba Tucumana de Argentina.